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PENSAMIENTOS DEL MAESTRO ÁVILA

Día noveno

Oración inicial

San Juan de Ávila. Sermón 49. Infraoctava del Corpus

«Señor mío, ¡cuántos milagros hiciste en este mundo,
cuántos muertos resucitaste, cuántos cojos sanaste,
a cuántos ciegos diste lumbre,
a cuántos sordos diste oídos!
Ves aquí un muerto
que no tiene más que la lengua de vivo;
aplica en mí lo que padeciste,
ayuda a mi flaqueza, alumbra mis ojos,
haz que oigan mis oídos tus palabras de vida,
despierta mi alma de tan profundo sueño,
haz que mi corazón oiga tus palabras,
de tu dulzura da gusto a mi paladar
y haz que pierda el sabor que toma de mis pecados.»

Sermón 62. Natividad de la Virgen

Puerta es del cielo esta niña

«Dice la Sagrada Escritura que en el tiempo que reinó Joatán (2Re 15, 35), edificó una puerta altísima. La Virgen María es esta puerta. ¡Oh benditísima Virgen María! ¡Y cuántos pensando en ti han sido librados de las puertas del infierno, se han apartado de la suciedad de la carne y se han recogido en tu humildad, se han abajado! ¡A cuántos descaminados has guiado para Dios! ¡A cuántos enamora tu hermosura y por tu servicio y limpieza no se han querido casar, sino ser vírgenes y limpios por parecerte! Si veis una puerta tan linda, bien edificada, muy rica, decís: «¡Oh santo Dios, y qué rica puerta! ¡Qué tal debe ser la casa que tal puerta tiene!». Luego os da gana de entrar a ver la casa. Puerta es del cielo esta niña. Si a la gloria habéis de ir, por esta puerta habéis de entrar. Hizo el rey Joatán una puerta muy alta. Es muy grande la misericordia de la Virgen. Misericordia tiene para cuantos se la piden; blandas entrañas tiene llenas de amor y caridad. ¿Ves a esta nacida para ser madre de Dios y nuestra? Estad en la puerta continuamente, que el cojo muchos días estuvo. Si luego se fuera, no alcanzara la limosna que San Pedro le dio (Hch 3, 2-6). Vete y di: «¡Señora, limosna! Muy malo he sido, pecador; muchas ofensas he hecho a Dios; no tengo cara para parecer; no tengo ojos para hablar a vuestro Hijo. Limosna os pido. Rogad por mí, alcanzadme perdón, rogad a vuestro Hijo bendito por mí».

o bien

Sermón 70. Asunción de María

La Virgen María, Pastora de las ovejas del Pastor

«Muy bien supo el Señor lo que hizo en dejar tal Madre en la tierra, y muy bien se cumplió lo que estaba escrito de la buena mujer, que confió en ella el corazón de su marido (Prov 31, 11). Porque lo que su esposo e Hijo Jesucristo había ganado en el monte Calvario derramando su sangre, ella lo guardaba y cuidaba y procuraba de acrecentar como hacienda de sus entrañas, por cuyo bien tales y tantas prendas tenía metidas. ¡Dichosas ovejas que tal pastora tenían y tal pasto recibían por medio de ella! Pastora, no jornalera que buscase su propio interés, pues que amaba tanto a las ovejas (cf. Jn 10, 12), que, después de haber dado por la vida de ellas la vida de su amantísimo Hijo, diera de muy buena gana su vida propia, si necesidad de ella tuvieran. ¡Oh qué ejemplo para los que tienen cargo de almas! Del cual pueden aprender la saludable ciencia del regimiento de almas, la paciencia para sufrir los trabajos que en apacentarlas se ofrecen. Y no sólo será su maestra que los enseñe, mas, si fuere con devoción de ellos llamada, les alcanzará fuerzas y lumbre para hacer bien el oficio.»

Puedes descargar la Novena completa en este enlace